Paz, lo que me ata cada día y hace enloquecer. Tanto suplicio caer en tu precipicio donde tu piel y tus besos son más que dos.
Paz, despertarme a tu lado y sentir que ya no es pasado el recuerdo de tu olor.
Paz, es tu rostro acongojado, tu sonrisa desvelada y tu voz de gorrion.
Paz, tus sabias palabras blancas, tu ser, tu espíritu.
Paz, conocerte día a día y comprobar que eres lo que siempre busqué.
Mas ¿Qué será de Cupido si por mal herido o enardecido apunta con sus flechas a un eterno imposible?
Dubito entre ética, moral o deseo, mientras me sumerjo en desconsuelo y camino solitaria en esta jungla del terror..
Hasta que el agua tape el río y el sol caliente el frío yo aquí te esperaré.
Pues si tan sólo con pensarte haces despertar mis versos y mi imaginación como nadie lo ha hecho, si tan sólo con hablarte., íntegramente mi cuerpo se desvanece y titubeo impacientemente, ¿Qué será de mí el día en que me pertenezcas?
Pero hasta ese dia , tu alegría es mi algarabía. Tu palabra mi proeza y tu llanto mi dolor. Mientras que la moral gane en mi mente prefiero no tenerte pero verte feliz, a sentir tu ser inerte y que las hojas de los árboles no florezcan en tu tinta azul.
Por eso ríe, sueña e imagina. Mientras las flores de mi vida se marchitan esperando un final feliz. Canta, ama y acaricia, yo te seguiré esperando, traición de mi alegría.

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